Entonces ¿Mentoría qué es? – Capítulo 37. Proyecto 365

Comencemos por el final. Después que terminé de escribir un artículo que trataba el tema del coaching, me quedó la duda razonable de que habían hilos aún por hilar. En este artículo explico, que un coach no te dice qué hacer, que no es un terapeuta, ni un consultor. Pero si lo que necesitamos en un momento determinado es justamente eso, que nos digan qué hacer, ¿A quién recurro?

Dejando de un lado el orgullo

Uno de los puntos no tan positivos que tiene el ser una persona estudiosa, es que a veces podemos caer en la falacia omnisciente, o sea creer que lo sabemos todo.

Cuando yo inicié mi negocio junto con mi socia, teníamos desarrolladas un par de cosas. Un sitio web correcto, tarjetas de presentación y un currículum creíble. Sin embargo, yo sentía que no tenía presencia en redes sociales y estaba obsesionado en eso. En contraposición, mi socia no creía en las redes sociales. Un día la tensión fue a más, hasta que acordamos traer un experto en marketing.

Nos reunimos con el experto en marketing, le contamos nuestros problemas, para mi sorpresa dice algo como “colocar un post en Instagram es el paso número 22 y ustedes no han dado ni el primer paso de su estrategia de marketing”. Yo estaba súper enojado, yo sentía que había traído un aliado y mira lo que me estaba diciendo. mentoria

Mi obsesión creció aún más, quería demostrar que no estaba equivocado, me compré libros, fui a cursos, escuchaba audio libros, al punto que desarrollé una afición hacia todo el tema de marketing. Mientras más ahondaba en el tema más me daba cuenta de mi error y entendía lo que el experto me quiso decir. Entonces puse mi orgullo en OFF y le dije al experto, se mi mentor de marketing, ¿qué tengo que hacer?

Un mentor sale de las trincheras

Un consejo que le doy a todos mis amigos emprendedores es que tengan mucho cuidado a quienes dejan entrar, a su casa, a su negocio y mucho más cuidado de quién dejamos entrar para que nos aconseje.

Yo por mucho que haya estudiado de marketing, no tengo ni el conocimiento práctico, ni la confianza para entrar a una empresa y decirles que tienen que hacer para realizar una estrategia de marketing.

Un mentor debe tener mucha experiencia en el área específica de lo que estamos consultando y no podemos conformarnos con cualquiera. Nuestras empresas merecen al mejor mentor que esté a nuestro alcance. Imaginemos que nuestras empresas son como nuestros hijos. Si tu hijo tiene un problema del corazón, ¿llevaremos a nuestro hijo a un médico general? o ¿lo llevaremos al mejor cardiólogo pediatra que podamos pagar? Pero ¿cómo determinamos que este cardiólogo pediatra es el mejor? por un lado están los títulos que lo certifican y por otro los casos de éxito que lo avalan.

Una mentoría sin sentido

Un mentor no es un aliado que te va a decir lo bien que estás haciéndolo, ni qué buenas son tus ideas. La intención de traer a un mentor es importar un conocimiento contrastado, que no tenemos en nuestra organización. Y es que el mentor tiene la responsabilidad de decirnos en lo que estamos equivocados y cómo recomienda se deban hacer las cosas. Aun así, la toma de decisión final siempre es nuestra, entonces ¿qué pasa si no le hacemos caso?

Si no hacemos caso a nuestro mentor, sencillamente estamos botando el dinero. Volvamos al caso del hijo con problemas del corazón. Si la vida de tu hijo está en juego y el cardiólogo pediatra te dice que lo indicado es una operación, ¿le diríamos al profesional “no mire es que busqué en YouTube y dice que lo que debe hacer es comer mucho ajo en ayunas»?

Las mentorías son fundamentales para el crecimiento de las empresas, principalmente para las que empiezan, ya que hay muchas cosas que no sabemos y por último, es una pérdida de tiempo y esfuerzo tratar de generarlo, tiempo y esfuerzo que necesita nuestro emprendimiento, cuando lo podemos importar de manera ágil y al instante.

 

PROYECTO 365