25 ago 2026
La apuesta busca que más investigaciones salgan de los laboratorios y se conviertan en tecnología, empresas y empleos, con áreas como inteligencia artificial, biotecnología, robótica y ciberseguridad entre las prioridades.
Cuando hablamos de infraestructura pensamos en carreteras, puentes, hospitales o aeropuertos.
Pero Panamá quiere sumar algo más a esa lista: ciencia, tecnología e innovación.
La propuesta busca que estas áreas sean consideradas parte fundamental del desarrollo del país y que las políticas relacionadas con ellas tengan continuidad, independientemente del gobierno de turno.
La idea fue planteada por el canciller Javier Martínez-Acha, quien lo resumió de una manera bastante directa:
“Un investigador es infraestructura. Un laboratorio es infraestructura. Una patente es infraestructura”.
Panamá ha construido gran parte de su importancia alrededor de su posición geográfica, el Canal y su plataforma logística.
Ahora la apuesta es que el país también pueda crear conocimiento, desarrollar tecnología y convertirla en productos, empresas y empleos.
Entre las áreas contempladas aparecen inteligencia artificial, biotecnología, robótica, ciberseguridad, energías renovables e Internet de las Cosas.
Además, se plantea fortalecer la conexión entre universidades, investigadores y empresas para que más proyectos puedan pasar del laboratorio al mercado.
Panamá aprobó recientemente su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y también se estudia la viabilidad de una planta regional para producir vacunas y biofármacos.
El siguiente paso sería impulsar un Pacto Nacional por la Ciencia, la Tecnología y la Innovación que permita mantener estas políticas a largo plazo.
Porque desarrollar tecnología no ocurre de un día para otro.
La pregunta ahora es si Panamá logrará convertir esa visión en proyectos reales.
Después de todo, la próxima gran infraestructura del país quizá no sea solamente una carretera o un puente.
También podría comenzar dentro de un laboratorio.