16 sep 2026
China prueba un robot policía esférico capaz de desplazarse por tierra, agua y que utiliza herramientas para inmovilizar objetivos.
No, no es una escena de Black Mirror.
Su apodo es “Officer Ball”, pero detrás de su apariencia bastante peculiar hay un robot diseñado para patrullar, reconocer terrenos complicados y entrar en situaciones donde enviar primero a una persona podría representar un riesgo.
Y sí: puede perseguir objetivos, desplazarse por el agua y hasta lanzar una red para inmovilizar personas.
Las imágenes volvieron a hacerse virales en septiembre de 2026 después de que CGTN publicara un nuevo video del robot.
Sin embargo, la tecnología lleva tiempo en desarrollo.
En diciembre de 2024, Xinhua ya había documentado una prueba en Wenzhou, provincia de Zhejiang, donde agentes de la policía especial patrullaban acompañados por un robot esférico.
En ese momento se explicaba que todavía estaba en fase de prueba y que se estudiaban funciones relacionadas con seguimiento, intervención y captura.
El robot es conocido como RT-G y fue desarrollado por la empresa china Rotunbot.
Su apariencia puede parecer sencilla, pero el mecanismo que permite moverla es bastante particular.
Dentro de la esfera existe un péndulo accionado por motores que modifica su centro de gravedad. Al mover ese peso interno, el robot puede hacer que toda la estructura ruede en prácticamente cualquier dirección.
El resultado es una máquina de aproximadamente 160 kilogramos capaz de alcanzar velocidades reportadas de hasta 35 km/h.
Según información divulgada sobre el proyecto, puede llegar a esa velocidad en unos 2.5 segundos.
Y su forma tiene otra ventaja importante: tumbarlo no es precisamente sencillo.
Mientras un robot humanoide puede perder movilidad después de una caída, una esfera puede continuar desplazándose independientemente de qué parte de su estructura quede contra el suelo.
Una de sus características más curiosas es que el RT-G es anfibio.
Su estructura sellada permite que pueda desplazarse no solamente por calles, sino también por agua, humedales, pendientes y otros terrenos complicados.
Además de seguridad y patrullaje, sus desarrolladores contemplan aplicaciones en rescate, inspección industrial y operaciones en ambientes donde existen sustancias corrosivas, radiación, riesgo de incendio o posibles explosiones.
RT-G puede incorporar cámaras y sensores para observar el entorno y recopilar información mientras se desplaza.
También puede funcionar de manera autónoma en determinados escenarios o ser controlado remotamente.
Pero lo que probablemente más llama la atención son los accesorios que puede llevar.
Entre las capacidades mostradas o descritas para la plataforma se encuentran lanzadores de redes para captura, además de la posibilidad de integrar equipamiento policial como dispositivos para humo o gas lacrimógeno.
Aunque visualmente parece diseñado para llamar la atención, la esfera responde a un problema bastante práctico.
Los robots tradicionales pueden tener dificultades con golpes, caídas, agua o terrenos irregulares.
Su diseño esférico le permite soportar impactos y seguir desplazándose, mientras el sistema interno controla su centro de gravedad.
La policía de Wenzhou destacó durante las primeras pruebas que una de sus ventajas era precisamente poder trabajar en situaciones de confrontación y continuar operativo incluso después de recibir impactos.
El diseño esférico también favorece su eficiencia energética. El robot puede operar durante aproximadamente 10 horas con una carga, lo que permitiría utilizarlo en patrullajes, vigilancia y reconocimiento prolongados.
Al desplazarse rodando, consume menos energía que otros robots que necesitan mantener constantemente el equilibrio sobre patas, una ventaja especialmente útil para recorrer grandes superficies.
El origen de esta tecnología se remonta a investigaciones relacionadas con exploración planetaria.
El equipo detrás del proyecto comenzó a desarrollar robots esféricos alrededor de 2017, buscando una estructura capaz de desplazarse de manera estable por ambientes difíciles.
Con el tiempo, la misma idea comenzó a encontrar aplicaciones mucho más cercanas a la Tierra.
Rotunbot ha planteado usos para sus robots en aeropuertos, plantas eléctricas, instalaciones petroleras, conservación de agua, rescate y seguridad.
Las patrullas policiales son solamente una de ellas.
Por ahora, no. El RT-G ha sido mostrado trabajando junto a agentes, no sustituyéndolos.
Su función es acercarse primero a situaciones que podrían representar un riesgo para las personas, utilizando cámaras y sensores para observar, transmitir información y desplazarse por terrenos complicados, además de incorporar herramientas de intervención según su configuración.
Cuando pensamos en robots avanzados solemos imaginar máquinas humanoides caminando sobre dos piernas.
Pero el RT-G plantea algo diferente.
Para determinadas tareas, quizás un robot no necesita parecerse en absoluto a nosotros.
Una esfera resistente, rápida, anfibia y difícil de derribar puede tener mucho más sentido cuando el objetivo es entrar en lugares peligrosos.
Y aunque verlo rodando junto a un grupo de policías todavía parece una escena de ciencia ficción, esta vez la escena es real.